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sábado, 6 de junio de 2009

El Circo

Ayer asistí a una maravillosa función de Circo. Era un circo perfectamente bien organizado, en tonde todos los integrantes de la compañía sabían de antemano su acto y su coreografía, que estaba perfectamente cronometrada de principio a fin. Dos horas de espectáculo continuo, ininterrumpido, en rápidas sucesiones orquestadas maravillosamente por el organizador, el Cirquero.

Cirquero que ni es cirquero ni organiza, sino todo lo contrario. Me he dado cuenta que el famoso Cirquero era un payaso más del mar de payasos que conformaban el espectáculo y el público, y que un día, no sé bien por qué, pero se levantó y asumió el rol de Cirquero sin mayor instrucción ni preámbulo que el de haber sido siempre payaso.

Asumió, supongo, que por haber sido siempre parte del circo, podría muy bien comandarlo.

Error, Mi Señor Payaso, que los payasos, por mas educación y estilo, aun cuando se crean cirqueros de corazón, no dejarán nunca de ser simples payasos.

viernes, 27 de febrero de 2009

Cuento Perverso

Este es el cuento perverso de aquella mente precoz, que niega la vejez y busca rejuvenecerse recreando los días del colegio.

Mirando hacia el cielo ciruelo, coñac en una copa y cigarro del otro lado, converso con mis recuerdos y me pregunto cuàndo fué que subí al camión de la vejez y pasé de chofer a pasajero.

Lejos quedaron las noches de frac, la ceja alzada y la guitarra andaluza, con la cortina de la noche a la espalda y el cine como medio para ser un mero espectador.

Del terso terciopelo, pasé a la dureza del zinc; caballo por camello, coche por camión y capaz por respeto.

Como avestruz, sólo me queda hundirme en el concreto y dejar que la vida siga, de falaz abolengo a común mediocridad.

lunes, 14 de enero de 2008

No te preocupes, es sólo pánico...

Empieza otra vez... en el estómago, en la boca del estómago. Es LA sensación, ya he aprendido a identificarla. Es como un golpe muy fuerte en ese punto justo debajo del final del esternón. Pero no un golpe cualquiera, es un golpe continuado, como golpe - presión. Si. Como un peso en ese punto casi muerto.

Y luego el sabor. Amargo. Sube como serpiente por el esófago y sé que después vendrá la explosión de amargura en la boca.

Mis ojos desenfocan y enfocan reiteradamente como si estuviesen en una montaña rusa. Enfocado. Desenfocado. Enfocado. Y me causan vértigo. Hasta el punto en el que el mundo se ve gris y negro, no oigo nada porque un zumbido agudísimo se apropió de mis oídos.

Y el mundo se vuelve túnel, un túnel oscuro y estrecho que remata en un pequeño punto de mi vista. "Al frente". Aunque en éste momento no se donde es arriba o abajo, sé que ahí, justo en el punto claro, es al frente.

Y después, las rodillas que se mueven con voluntad propia, como contrayéndose y relajándose para no dejarme caer en medio de un terremoto imaginario y por tanto, inexistente. Pero provocando justamente el efecto contrario. Desequilibrio.

Y antes de que el corazón reviente como caballo sobrecorrido, me digo: tranquilo, no te preocupes, es sólo pánico.

viernes, 11 de enero de 2008

Siendo las 11 con 11

No valoras que ya tengo un comment! jejejejejeje... (Lic. Romero copyright).

He estado pensando en la utilidad de la herramienta cibernética de expresión y me he dado cuenta que en este espacio, blogger o bloggspot, solo habemos 206 bloggistas de Nogales, Sonora.

Si vemos en metroflog... la cantidad es significativamente mas alta... y pienso... será por la incapacidad de plasmar en texto las ideas? o simple y sencillamente a la gente le vale cacahuates (sin ofensas partidistas pretendidas) dejar una huella, legado, idea...

Cuantas veces nos da flojera escribir y sin embargo, sigue siendo la escritura el método mas confiable y duradero de expresarse.

Y surge el nombre de la presente reflexion, precisamente de las reflexiones sin sentido que tiene uno cuando se encuentra en el tiempo muerto entre el desayuno y los problemas matutinos y la comida con el supuesto remanso de tranquilidad (que hasta la fecha no conozco en persona... por ahí dicen que existe). Esa maravillosa etapa en la que a uno le da por "pensar en la inmortalidad del cangrejo".

Abundaré sobre el tema después. El trabajo ya me llama.

Nos vemos!