martes, 28 de septiembre de 2010

Carta a mi yo adolescente

Hola, soy yo. Si, tu yo de quince años más.

Te escribo esta carta para darme ánimos, porque se que los voy a necesitar. Se que estas (y estoy) pasando por una etapa muy difícil de la vida. Sientes que no cabes en ningún lado, te gustaría salir corriendo y no parar hasta desmayarte.

Sientes que las paredes se te van a caer encima y que ni tus amigos entienden por lo que estas pasando, ¿pero sabes que? Las cosas se van a poner mucho mejor. Todos los disgustos que has tenido, los corajes, las fallas y los errores, todo sucede por algo.

La revolución que traes en la cabeza finalmente se va a estabilizar dentro de unos tres años, más o menos. Eso será cuando te enamores por primera vez y también cuando te rompan el corazón por primera vez. Va a ser un periodo maravilloso de tu vida, lo vas a disfrutar como nunca. Claro, va a doler; no tengas miedo, porque con el tiempo vas a aprender de todo lo que hagas.

Acabas de conocer las maravillas del sexo y ¡no sabes lo que te falta por descubrir! Lo mejor esta por venir y cuando empieces a ver la vida con la cabeza despejada de tanta telaraña mental que traes en la cabeza, ¡no sabes lo que te espera!

Vas a estar en Nueva York, en la Ciudad de México, en Guadalajara y en otros cientos de lugares más. Vas a vivir la vida justo como la habías imaginado y después, volverás a ser el mismo de antes, pero con un conocimiento bárbaro, que nadie te podrá quitar jamás.

Vas a tener amigos de verdad, algunos nuevos y algunos de tu vida presente. Pero con el tiempo te darás cuenta que desperdiciaste muchas horas de diversión y un cariño inmenso solamente por pretender ser quien no eras.

Tontito. Te aman y te amaran independientemente de lo que seas o hagas, no necesitas ni mentir ni distanciarte, porque en realidad, son los amigos que se van a quedar en tu vida.

Otra cosa, tus hermanos van a seguir estando ahí dentro de 15 años, créeme. Así que aprovéchalos mientras están pequeños porque de grandes van a ser mas latosos que nunca. Aprovecha para dormir todo lo que puedas porque a partir de la Universidad, ya nada será igual.

Si, vas a ir a la Universidad, con mayúscula capital. No en Nogales, en otro lado. No te diré donde para no echarte a perder la sorpresa. Lo que si te puedo decir es que ¡te la vas a pasar genial! La Universidad y la preparatoria van a ser las épocas que mejor recuerdes de tu juventud. Las risas, los llantos, las presiones, los miedos. Todas y cada una de esas emociones van a ser una explosión sensorial.

Cuando vivas fuera vas a sufrir un poco, pero ciertamente va a valer la pena. Esos años de tu futuro (y de mi pasado) los vas a disfrutar muchísimo, vas a conocer a gente famosa, gente valiosa y gente que no sirva para nada pero que te hará reír mucho. Gente buena y gente mala pero sobre todo eso, gente. Mucha, mucha gente.

Te dijera que no fumes nunca (ya se que vas a fruncir el ceño) pero se que de todas maneras lo harás, así que solamente te diré que te controles lo mas posible.

Tu cuerpo, o sea el mío, va a sufrir grandes transformaciones. Vas a ser delgado, gordo y atlético, pero vas a ser hermoso, te lo juro. Yo te veo todos los días en el espejo. Eres un ser humano perfecto (vas a tener un pegue que no te la vas a acabar).

La tecnología va a seguir avanzando así que haz las paces con las computadoras, porque ahora se ocupan prácticamente para todo. Hazte una limpia chamánica o algo así porque no podrás vivir sin una. Tienes tres en casa.

Cuando te acuerdes de tu celular de “Salvados por la Campana” te vas a reír mucho. Mucho. Mucho.

Rasúrate el bigote, por el amor de Dios. Tu barba va a ser bonita pero hasta dentro de 5 años, ahorita el bigotito “chocomilero” que te avientas no te beneficia para nada. Toma toda la leche que puedas porque te vas a hacer intolerante a la lactosa, como cuando eras bebé.

Te vas a casar, pero no es la boda que esperas ni que imaginas. Vas a ser maravillosamente feliz.

Por ultimo, abraza siempre a tu familia. Algunos de ellos no estarán aquí en 15 años y los vas a extrañar horrores. Te vas a preguntar si hiciste lo que podías, si podías haber hecho mas y esas cosas que no te van a llevar a ningún lado.

Te quiero, mucho. Eres el mejor ser humano en el que pude haber nacido.

El odio

Hoy es uno de esos días. Desde que desperté no he hecho más que maldecir mi suerte. Pensé que se me pasaría rápido, que seria solo por ayer, que con expresar la maldita rabia que me llena, se iría. Me sobre esforcé en el gimnasio para así disminuir la intensidad de esta ira sorda que late bajo la piel.

Te odio. Con todo mi ser. Con todo mi corazón. Maldita sea la hora en la que nos cruzaron los caminos. De verdad.

lunes, 6 de septiembre de 2010

Despues de tanto...

Despues de tanto tiempo he vuelto a las andadas.

Espero poder escribir mas seguido, este espacio es magnifico para lo que siempre he querido hacer.

Comunicar a traves de la palabra los mil y un pensamientos que constantemente estan inundando mi cabeza.

jueves, 1 de octubre de 2009

¿Y ahora… quién pagará los impuestos?

Resulta ser que nuestro maravilloso y eficiente gobierno federal, sí ése, el del Presidente Calderón, acaba de lanzar su propuesta de “paquete fiscal” que de paquete no tiene nada y de fiscal menos, para que sea aprobado por nuestros flamantes y recién electos diputados federales allá en la Ciudad de México, con la finalidad de sacar al país del hoyo que no existe provocado por la crisis que no tenemos, si nos remitimos a los comentarios del pesado hacendario Carstens en Pittsburg, de la semana pasada, o si a esas vamos, lo mismo que nos ha dicho desde que empezó esta crisis inexistente que se rehúsa a dejar mis tarjetas de crédito en paz, la muy ladina, a pesar de su incorporeidad.

Y para gusto de unos, cejas levantadas de otros y pensamientos cavilosos de unos muy pocos, los partidos de la ni tan opuesta oposición ya empezaron a amenazar con no aprobar el mencionado y multicitado paquete, que antes era miscelánea, para proteger a los más desprotegidos.

La reacción del otro pesado funcionario, ahora Gómez Mont, no se hizo esperar e inmediatamente nos ha inundado con comerciales (sí, he dicho comerciales, porque pretenden vendernos algo que no necesitamos ni queremos, justo como las bebidas de Cola) en radio y televisión que curiosamente llevan el mismo formato teletonero con el que Lucero nos hace llorar cada diciembre.

Hay que tener mucho cuidado en el análisis de los comerciales. No sé si soy un mal pensado o si nadie antes lo ha notado, pero a mí se me hace que ahí hay gato encerrado. Acaso nadie se ha dado cuenta que nos están adjudicando la titánica tarea de “aprobar” el paquete fiscal para evitarle el hambre a los niños pobres, porque así con todas sus letras lo dice: para que los niños pobres puedan comer e ir a la escuela. No lo estoy inventando ni lo dramatizo. Ahora resulta que es mi culpa si los pobres comen o no.

Y me pregunto: ¿Desde cuándo dejó de ser responsabilidad del gobierno y pasó a ser de los ciudadanos el bienestar de México? Que yo sepa, nunca firmé el pagaré donde endosaba con mi firma dicha responsabilidad, y me gustaría saber quién fue el malévolo canalla que lo hizo en nombre de los cincuenta y siete millones de mexicanos que no nos encontramos por debajo de la línea de pobreza pero no estamos ni cerca de alcanzar la de la riqueza.

Me gustaría saber por qué la responsabilidad de cumplir con las funciones básicas de la Presidencia está siendo desviada hacia los que como yo, pagan hipoteca y coche, con lo que queda demostrado que ni ricos ni pobres, sino esa cosa difusa y desconocida denominada clase media.

Porque no creo, sinceramente no creo, que Don Felipe Calderón idease un plan maquiavélico para acabar con la clase media, sería matar a la gallina de los huevos de oro. ¿Y por qué lo digo? Porque los ricos, ricos, esos de viajes a Europa y a Aspen, de abrigos de visón y coches alemanes tienen excelentísimos y eficientísimos contadores que de alguna extraña manera, mas retorcida que la de los abogados, conocen perfectamente todos y cada uno de los recovecos fiscales que existen, y los emplean con la finalidad de que las reformas no obliguen a la Señora Fulana de Tal a dejar de asistir al cafecito a Polanco por falta de liquidez, y los pobres pobres, esos que deben en teoría ser los beneficiados del famoso impuesto del 2% (que acumulado nos da como quince, alquímico proceso), esos no pagan impuestos porque sencillamente no tienen con qué. No compran, no comen y no se enferman, porque simple y llanamente no tienen con qué pagar.

Luego entonces, resulta que la clase media es la más indicada para encontrar la solución verdadera y perfecta a este problema de crisis económica en la que el país se encuentra completamente sumido a pesar de las encomiendas de nuestro gobierno federal (sean cuales sean las mentadas encomiendas), es decir, a retomar el papel de salvadora de los rumbos de la nación, como se le dio en llamar a dicha clase social durante los tiempos de la Independencia.

Nos encontramos de nuevo en la delicadísima posición de adivinar pensamientos e intenciones, de encontrar hilos negros, costumbre arraigadísima entre los mexicanos de todos los tiempos, para poder entender como a juicio de los que saben de economía global, resulta que con más impuestos la gente va a poder reactivar la economía que ya no ronronea, aúlla por lo bronquítico de la situación.

Solo me resta dejar a mis atentos lectores (dos), con una última reflexión: en nuestro querido México se consumen más bienes suntuosos que en cualquier otro país de América Latina, asimismo, según datos del tercer informe de gobierno, se espera recaudar la nada despreciable cantidad de 15.040,8 millones de pesos mediante los impuestos, los préstamos internacionales y el endeudamiento, de los cuales 3.868,5 millones se destinarán al gasto de la burocracia… vamos entrándole a ésta reforma desde otro ángulo.

sábado, 6 de junio de 2009

El Circo

Ayer asistí a una maravillosa función de Circo. Era un circo perfectamente bien organizado, en tonde todos los integrantes de la compañía sabían de antemano su acto y su coreografía, que estaba perfectamente cronometrada de principio a fin. Dos horas de espectáculo continuo, ininterrumpido, en rápidas sucesiones orquestadas maravillosamente por el organizador, el Cirquero.

Cirquero que ni es cirquero ni organiza, sino todo lo contrario. Me he dado cuenta que el famoso Cirquero era un payaso más del mar de payasos que conformaban el espectáculo y el público, y que un día, no sé bien por qué, pero se levantó y asumió el rol de Cirquero sin mayor instrucción ni preámbulo que el de haber sido siempre payaso.

Asumió, supongo, que por haber sido siempre parte del circo, podría muy bien comandarlo.

Error, Mi Señor Payaso, que los payasos, por mas educación y estilo, aun cuando se crean cirqueros de corazón, no dejarán nunca de ser simples payasos.

miércoles, 29 de abril de 2009

Los juegos que jugamos...

Estoy cansado de jugar los interminables e ineludibles juegos que jugamos los humanos; estoy terriblemente cansado de jugar a ser o jugar a estar por el deber ser o por el deber estar.

Me desgasta cada dia que pasa y yo debo ponerme una y otra vez la máscara social que he forjado a lo largo de estos años, porque así debe ser.

Somos gatos y ratones jugando a cazar y ser cazados en círculos interminables que se repiten una y otra vez.

Amo y soy amado y el ciclo es tan perpetuo que se vuelve, a la vez, delicado. El amor no se restringe a una, dos o tres personas, es enormemente vasto, con la vastedad que apabulla.

Por primera vez en toda mi corta existencia, no encontré la palabra perfecta y adecuada para describir mi sentir en este punto borrascoso de mi vida, y tuve miedo.

Y el miedo me llevó al pánico y en pánico, la gente no piensa.

Y luego, después de mil vueltas, encontré lo que andaba buscando y entonces entendí la sabiduría ancestral de que conociendo el nombre de las cosas, se adquiere poder y dominio sobre ellas.

Gracias, vida, gracias, por esta enseñanza.

domingo, 19 de abril de 2009

Renovado...

Empiezan los procesos catárticos que me hacen ser otra vez yo.

No hurt feelings, ok?